Aparato digestivo
Atención del aparato digestivo con endoscopia y colonoscopia en sede.
Aparato digestivo
La Gastroenterología atiende las enfermedades del esófago, el estómago, el intestino, el hígado, la vesícula y el páncreas. Se evalúan cuadros como reflujo, gastritis, dolor abdominal, cambios en el hábito intestinal y alteraciones de las pruebas hepáticas. La unidad cuenta con endoscopia digestiva y colonoscopia para precisar el diagnóstico.

Cuando el síntoma digestivo deja de ser ocasional y se vuelve un patrón: acidez o reflujo frecuente, dolor abdominal que se repite, distensión, cambios sostenidos en el hábito intestinal, dificultad para tragar o náuseas persistentes. Hay motivos que ameritan consulta sin esperar: sangre en las heces o vómito con sangre, pérdida de peso sin explicación, anemia sin causa aclarada y alteraciones en las pruebas hepáticas.
No. La endoscopia digestiva superior examina esófago, estómago y la primera porción del intestino delgado. La colonoscopia examina el intestino grueso completo. Se indican por motivos distintos y su preparación también es distinta: la colonoscopia exige limpiar el colon con dieta y laxante los días previos, mientras que la endoscopia se resuelve con ayuno. En algunos casos el médico indica los dos en la misma sesión.
Ambos estudios requieren ayuno y, en el caso de la colonoscopia, una preparación previa de varios días con dieta indicada y laxante. Como suelen realizarse con sedación, debes venir acompañado por un adulto y no manejar después. Avisa con antelación si tomas anticoagulantes, aspirina, hierro o medicación para la diabetes, porque son los tratamientos que más veces hay que ajustar antes del procedimiento. Las indicaciones exactas se te entregan por escrito al programar el estudio.
En personas sin factores de riesgo, las guías internacionales ubican el inicio del despistaje de cáncer de colon entre los 45 y los 50 años. Ese punto de partida se adelanta si hay antecedentes familiares directos, pólipos previos o enfermedad inflamatoria intestinal. La decisión final la toma el gastroenterólogo con tu historia en la mano, no la edad por sí sola.