Rehabilitación
Fisioterapia
Terapias para recuperar movilidad, fuerza y aliviar el dolor.
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Rehabilitación
También referida como: Terapia física
La Fisioterapia aplica ejercicio terapéutico, técnicas manuales y agentes físicos para recuperar la movilidad, la fuerza y la función después de una lesión, una cirugía o un cuadro doloroso. El licenciado en fisioterapia ejecuta el plan indicado por el médico y ajusta las sesiones según la evolución del paciente. Las terapias se realizan en la unidad de Fisioterapia y Rehabilitación de la sede.

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Preguntas frecuentes sobre fisioterapia
¿Necesito indicación médica para empezar fisioterapia?
Lo habitual es sí. El plan de terapia parte de un diagnóstico: el traumatólogo, el fisiatra, el reumatólogo o el médico tratante indica qué se va a rehabilitar y con qué objetivo, y el licenciado en fisioterapia ejecuta ese plan y lo ajusta según cómo evoluciones. Si tienes dolor o limitación de movimiento pero todavía nadie te ha evaluado, lo primero es la consulta médica.
¿Cuántas sesiones voy a necesitar?
No hay un número fijo. Depende del diagnóstico, del tiempo que lleves con el problema, de si hubo cirugía y de la respuesta de cada persona. Lo correcto es que el número de sesiones se revise durante el proceso: se evalúa cómo va la movilidad, la fuerza y el dolor, y a partir de ahí se decide continuar, cambiar el enfoque o dar de alta.
¿Cómo debo llegar a la sesión de terapia?
Con ropa cómoda y holgada que permita mover con libertad la zona a tratar, y calzado deportivo. Trae tus estudios de imagen y el informe operatorio si te operaron: al terapeuta le cambia el trabajo saber exactamente qué se reparó y qué movimientos están restringidos. Si tomas analgésicos, coméntaselo, porque el dolor es una de las señales que se usan para medir el avance.
¿La fisioterapia duele?
Puede haber molestia, sobre todo en las primeras sesiones y al recuperar rangos de movimiento que estaban perdidos, pero eso es distinto de un dolor agudo. La regla práctica es simple: la molestia del trabajo muscular cede al poco rato; el dolor punzante o que aumenta no debe soportarse en silencio. Avísale al terapeuta en el momento y él ajusta la intensidad.


